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Farmacéutica Gilead es demandada por retener un medicamento más eficiente contra el VIH

HIV Drug Lawsuit es un bufete de abogados que asesora a personas con VIH que se han visto afectadas por algunos graves efectos secundarios que fueron generados por el consumo de Truvada, el principal fármaco para combatir el virus.

La organización presentó una demanda colectiva en contra de Gilead, la farmacéutica encargada de producir este medicamento, en la que acusa a la empresa de supuestamente retener la venta de un nuevo medicamento cuya formula mejorada genera menores efectos secundarios a nivel renal y óseo.

La demanda argumenta que la decisión de la empresa de no comercializar un nuevo medicamento, llamado Tenofovir Alafenamida Fumarato (TAF), se debe a que la farmacéutica desea explotar la patente que aun posee de Tenofovir Disoproxil Fumarato (TDF) hasta que ésta expire en 2021, esto a pesar de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó la comercialización de TAF en 2016 bajo el nombre Vemlidy.

“Durante casi dos décadas, Gilead ha estado recaudando miles de millones de dólares cada año de la venta de los medicamentos que contienen TDF que son objeto de nuestra demanda, medicamentos utilizados principalmente para el tratamiento de personas que viven con el VIH”, señaló Bob Hilliard, de la firma Hilliard Martinez Gonzales que forma parte de HIV Drug Lawsuit.

“Si Gilead retenía TAF durante su exclusividad de patentes con respecto a TDF, Gilead podría maximizar sus ganancias monopolizando el mercado durante el período de exclusividad, liberando TAF antes de la expiración de la exclusividad de TDF, y alentando a los prescriptores a cambiar a los pacientes de TDF a medicamentos TAF más seguros antes de la entrada de TDF genéricos en el mercado”, agregó.

El vencimiento de la patente significa que otras compañías pueden producir versiones genéricas más baratas del medicamento. Por ello, la demanda señala que la compañía está reteniendo intencionalmente el Tenofovir Alafenamida Fumarato para ampliar la rentabilidad de la patente, algo que estaría afectando especialmente a personas LGBT y personas de color que viven con VIH en Estados Unidos.

“Estamos presentando demandas en nombre de personas con VIH que tomaron uno o más de los fármacos Tenofovir Disoproxil Fumarato (TDF) de Gilead (Truvada, Viread, Atripla, Complera y Stribild) y luego supuestamente sufrieron una enfermedad renal y / o pérdida de densidad ósea”, señala la organización en su sitio web.

La organización explica que cerca de 20 mil personas con VIH fueron diagnosticadas con enfermedad renal después de tomar medicamentos antirretrovirales basados ​​en Tenofovir Disoproxil Fumarato, y argumenta que existe una posible relación entre el consumo de este medicamento con un mayor riesgo de fractura óseas, ya que hay registradas casi 6 mil rupturas de huesos relacionadas con el consumo de este fármaco.

“Compartimos el compromiso de luchar por la justicia en nombre de los marginados y no tememos enfrentar a las compañías farmacéuticas más grandes para hacerlo”, explica el bufete.

Con información de ProPatents.