De bufes y sombras

“I don’t tell you ugly. But I don’t have to tell you
because you know you’re ugly, that’s shade”.
Dorian Cory
 
Franka Polari continuó presentando a Asswhorella Stardust con el resto de la concurrencia en La Purísima, en ese rinconcito iluminado con el letrero de PUTO que atestiguaba las poses vogueras durante Open House of Apocalipstick. Asswhorella estuvo charlando con varios de los asistentes previo al arranque de las prácticas y volvió a Franka para preguntarle su duda.
 
Asswhorella: Querida Franka, me ha sorprendido mucho escuchar a la audiencia en su insistencia en usar la palabra Shade, ¿exactamente a qué se refieren?
 
Franka: Estas en el lugar perfecto, aquí posamos pura reina de la sombra y contamos con un par de expertas. Al rato llegan las madres de House of Drag, ya ves que no hay draga que llegue temprano, pero en lo que llegan podemos charlas con las trillizas tremendinas, la única Trolísima Trinidad.
 
Tomó de la mano a Aswhorella y la llevó a una mesa donde la presentó con las tres divinidades de la lengua torcida: Estolkerette, el lío que crea; Esmapella, la pose que preserva; y Trolinda, el bufe que destruye.
 
Franka: Querida Trolísima Trinidad, traigo ante ustedes a una no iniciada en el arte de las sombras que quiere saber por qué tanta draga genérica abusa del término Shade.
 
Trolinda: Tirar sombra no es cantar el precio.
 
Espamella: Shade viene del Reading. Tirar sombra viene de cantar el precio.
 
Estolkerette: Cantar el precio es hacer del insulto un arte, encuentras una falla, la exageras y todas se divierten con tu exageración.
 
Trolinda: Shade es no tener que decirte que eres fea, porque no te lo tengo que decir, porque tú sabes que eres fea. Eso es tirar sombra.
 
Estolkerette: Reading o cantar el precio revela los fallos morales o estéticos del otro. Tirar sombra es una expresión de elegancia, basta un gesto, una pose, una interjección o un par de palabras para expresar con las formas más refinadas los errores estéticos o morales del interlocutor mientras se agrada al oído de la audiencia entendida.
 
Trolinda: Lo mío no es tirar sombras sino la resolana.
 
Estolkerette: Sólo que ojo que opacar no es discriminar: Hacer sombra no es tirar sombra. Por eso me gusta traducir Shade en vez de usarlo como tanta genérica.
 
Trolinda: El emoji es el alfabeto del Shade: ojos que ruedan, uñitas con barniz y risa con lágrimas. Así como en la gestualidad, tenemos la sacudida de cuello, el labio mordido y la ceja levantada, etcétera, etcétera.
 
Asswhorella: ¬¬
 
Begonia y Zebra, de House of Drag, llegaron acompañadas de sus hijas, muy empelucadas todas, con la cadera borracha de contoneo y con ansias de posar, esa hambre de pista y drama que devora a las vogueras. Se unieron a la mesa de la Troli, el mote cariñoso a Espamella, Trolinda y Estolkerette, y Franka les contó que le explicaban a Asswhorella todo sobre el Shade.
 
Franka: La raíz africana del Shade no debe ser ignorada, así como el refinamiento de esta expresión en boca de los hombres gays y las mujeres trans, después de todo es el arte del sarcasmo y el humor en voz de los silenciados y humillados.
 
Zebra: Desde que Paris is burning llevó a la luz la expresión “tirar sombra” hasta llegar a la cultura popular de mano de RuPaul’s Drag Race en 2009, el resultado ha sido la mala comprensión por el público en general, el uso incorrecto y normalizado de manera hegemónica.
 
Begonia: La malicia no es implícita al tirar sombra o cantar el precio. Aquí el giro es performativo. La pasarela, el vogue femme y otras categorías del ballroom que requieren gracia, carisma, creatividad y glamour también requieren de la capacidad de tirar sombra y cantar el precio. Sin embargo, la expectativa es que esa actitud se abandone una vez que se deja la pasarela. Somos Familia, así en mayúscula.
 
Franka: La saturación en los medios y las redes sociales le ha quitado su cualidad subversiva y sutil. Sin el contexto del ballroom se le despoja de su performatividad y es susceptible de convertirse en un mero adorno de los shows de telerealidad que inflaman de odio y refuerzan la voz del amo. Tirar sombra y cantar el precio provocan risa, carcajadas y alegría, lo que es placentero. Como todo placer, del cuerpo o del lenguaje, es bueno si y solo si es consentido bajo el entendimiento de que se realiza con fines estéticos y no con la intención de reforzar conceptos hegemónicos tales como la superioridad de las rubias o la cosificación del buen salvaje bajo la figura del chacal.
 
Begonia: La mejor sombra es la oculta, la que punza en el punto ciego del soberbio.
 
Asswhorella: Ya veo pues, el exceso de Shade en los medios ha eliminado la sutileza, la subversión y la performatividad del acto de tirar sombra. No saben de donde viene pues.
 
Espamella: En el sur de los Estados Unidos, los negros desarrollaron un juego de palabras llamado The Dozens, descrito por primera vez por John Dollard como un patrón de insultos donde la habilidad verbal, la destreza mental, el ingenio y la audacia separan a los hombres de los niñas. Ahí están las raíces afroamericanas del Shade.
 
Trolinda: El objetivo en The Dozens no es humillar sino impresionar con la destreza mental y la habilidad de la lengua.
 
Zebra y Begonia: (Al mismo tiempo) ¡Como en el chanting voguero!
 
Espamella: Dollard consideró que era una expresión de la furia frustrada debido a las experiencias generacionales del esclavismo y la discriminación. En vez de expresarse contra el opresor, lo hacían entre sus iguales, en un ejercicio de gracia y resistencia.
 
Estolkerette: Esta visión de hombre blanco fue interpelada por los estudios afroamericanos que relacionaron esta expresión con las tradiciones africanas de los cantos de recriminación y los duelos verbales de insultos como en Nigeria, el yabbing, que los Igbo lo llaman nkocha ikocha y los Hausa, Ba’a. No dudes que tenga relación con la guerra de versos jarochos.
 
Trolinda: En Nueva Orleáns, la “docena barata” era la expresión para referirse a la compuesta por esclavos deformes, viejos y mutilados. Para aguantar el abuso verbal al que se verían sometidos se curtían con insultos creativos, mientras que al usar la expresión “tu mamá…” en realidad se referían a su amo, formula con la que podían insultarlo pública y veladamente.
 
Asswhorella: Es decir, era una forma de resistencia… de ¿resiliencia?
 
Franka: Y un entendimiento comunitario. Forma y contenido en respuesta a situaciones recurrentes para estabilizar la experiencia y darle coherencia y sentido. Un sentido propio. Un sentido apropiado. Una afirmación.
 
Trolinda: De esa misma manera, la sombra es un mecanismo de defensa ante violencias simbólicas como el acoso por motivos de género o de privilegio corporal y el avergonzamiento.
 
Zebra: La sombra sólo puede existir donde hay luz. Como dice Junior Labeija, algunas veces cuando no tienes no voz, lo único que tienes es la luz, esa luz es el vogue, por eso es universal.
 
Franka: Jamal T. Lewis nos dice que ella “camina” en la categoría de Pasarela, que es una de las más shady de toda la cultura ballroom. Hay que mencionar que la pasarela es el espacio principal del ballroom y una de las categorías principales.
 
 
Begonia: En la pasarela se batalla con sombras, pero no se trata de superar en armas sino superar en brillos, no se trata de una confrontación de egos sino de máscaras de glamour. Nadie espera que esta arpía egótica borracha de glamour que hago desfilar por la pasarela sea la persona que vive día a día mi vida. P E R F O R M A T I V I D A D mi ciela. ¡PERFORMANCE! Y compermisa que arrancó la pasarela.
 
Begonia se levantó en cuanto sonaron los primeros beats de Tronco Traxx. Para el primer “Walk for me!” ya estaba haciendo suya la pasarela, en una ejecución que dejó muy claro a Aswhorella cómo se cantan precios y cómo se tira sombra.
dialogo de perras 2

Autor entrada: Omar Feliciano