Despacho despidió a abogado por casarse con otro hombre

Luego de más de 10 años de trabajar de forma impecable y desarrollarse con éxito en la firma de consultoría Chevez, Ruíz, Zamapirra y Cia S.C., Armando Ocampo Zambrano fue despedido de forma inesperada e injustificada luego que los directivos de la empresa se enteraran que era homosexual y que tenía planes de casarse con su ahora esposo.

Ocampo inició su relación laboral con dicha consultoría en 2003, y demostró tener un desempeño laboral favorable, lo cual lo llevó a escalar en la estructura corporativa del despacho. Para 2010, Armando fue ascendido y se incorporó como asociado.

Todo parecía marchar bien, ya que su profesionalismo estaba dando frutos en la firma. Para 2015, de acuerdo con las políticas del despacho, Armando podría formar parte de los socios de la empresa. No obstante, todo se tornó turbulento cuando le informaron que pese a que cumplía con los requerimientos, no podía ser promovido como socio.

No sólo eso, el 9 lunes de noviembre de 2015, Manuel Sainz, director del área legal de la empresa, le dijo que tenía que dejar su trabajo debido a que los integrantes de la firma tenían un problema relacionado con su “visión corporativa por sus temas personales”.

De acuerdo  con Armando, el despacho usó estas palabras como pretexto y eufemismo para disfrazar su homofobia, la verdadera razón de su despido, ya que poco tiempo antes de que le informaran su no ascenso y su despido, él había compartido entre sus conocidos sus planes de casarse con su novio. A raíz de esto, la relación laboral entre él y el despacho cambió drásticamente.

“Yo nunca lo oculté (su orientación sexual), yo era quien era y salía con las personas que tenía que salir, el tema es que cuando viene el 2015 y yo había topado  la estructura corporativa del despacho. Yo ya podía  ser nombrado como socio capitalista, ahí es cuando viene el tema de : voy a tener a un homosexual sentado a mi lado”, declaró Armando en entrevista con Desastre, quien comentó que los 45 miembros de la firma son hombres.

Ante la solicitud de su retiro obligatorio, Armando se negó a firmar su renuncia, lo cual ocasionó que Chevez, Ruíz, Zamapirra y Cia S.C. lo amenazara con arruinar su carrera y alardeara de su influencia y contactos para evitar que obtuviera empleo en otros despachos. Su temor lo llevó a firmar.

“Cuando me coaccionan y me amenazan me dicen: o aceptas lo que te doy o te vas sin nada, y además vamos a dar malas referencias y te vamos a sabotear profesionalmente. Y me pidieron que firmara como si fuera una renuncia voluntaria. Firmé pero puedo demostrar la violencia moral que padecí porque tengo audios del despido”, narró Armando.

Detalló que en la firma se vive un ambiente de homofobia y misoginia, ya que ninguno de los 45 elementos es mujer. Lo cual es posible porque no cuentan con un código de ética que impida dicha la situación.  Asimismo narró que durante algún tiempo trabajo una mujer en la empresa, la cual fue despedida cuando se supo que estaba embarazada.

Armando decidió no quedarse con los brazos cruzados y presentó una queja por prácticas reiteradas de discriminación ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), organismo que deberá presentar una resolución con base a las pruebas presentadas a finales de enero de 2017.

Además, hay dos demandas realizadas ante el Poder Judicial de la Federación de la Ciudad de México, una por daño moral , la cual se abrió a prueba y en un plazo de 10 días se deberán presentar ante un juez todas las pruebas que den cuenta de la discriminación. La otra por coacción e intimidación, la cual se abrirá a prueba la próxima semana.

Las solicitudes de las demandas son  que se establezca una sanción por ejercer violencia, intimidación y poder económico en su contra obligándolo a renunciar haciendo valer un tema de “visión corporativa” utilizando “categorías caprichosas” relacionadas a su orientación sexual.  Asimismo, Armando está solicitando una disculpa pública difundida en dos medios de comunicación tradicional y el pago del sueldo que recibiría si formara parte de la sociedad.

“Tengo los elementos de prueba, tengo los audios, están las evaluaciones que da conapred, está la coacción que estoy demostrando y por supuesto que tengo los elementos para ganar, el problema es que se trata un despacho con presencia, poder, hegemonía y presencia en las autoridades”, sentenció el afectado.

Autor entrada: David Olvera