Patricia Mercado: “Las izquierdas no tenían un punto de encuentro con el feminismo” 

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Por David Olvera (@davelicos_)

Feminista desde los 18 años de edad y comprometida con la defensa de los derechos sexuales, ella es Patricia Mercado, quien tras las elecciones del pasado 1 de julio ocupó un escaño en el Senado por Movimiento Ciudadano (MC), partido que en estas elecciones fue en alianza con el PAN y PRD en la coalición Por México al Frente. 

Cuando en 2006 fue candidata a la presidencia de México por el Partido Socialdemócrata (PSD), fue la única candidata que abiertamente puso en su agenda electoral la despenalización del aborto y el reconocimiento del matrimonio igualitario. 

Estas y otras evidencias de su recorrido político dan cuenta de la congruencia de Mercado en la preocupación por poner en marcha un proceso de democratización sexual en nuestro país. 

Ya sea siendo presidenta del PSD, al frente de las secretarías de Trabajo y Gobernación en la Ciudad de México durante la administración de Miguel Ángel Mancera, o participando activamente en organizaciones que defienden los derechos de las mujeres. Mercado ha buscado demostrar que es una aliada importante en el reconocimiento de los derechos LGBTTTI+. 

Esta es la razón por la que en Desastre MX decidimos entrevistar a la senadora. 

¿Quién es Patricia Mercado? ¿Cómo te presentarías con los ciudadanos que no te conocen? 

Soy una feminista. Desde los 18 años formé parte de una agrupación feminista llamada Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias. 

En ese entonces había una discusión de cómo te podías definir como feminista… y ser feminista se definió en ese momento a partir de estar de acuerdo con tres cosas: 1) Que las mujeres tuvieran derecho a decidir sobre su cuerpo, sobre su función reproductiva. En ese caso, se buscaba la despenalización y legalización del aborto, en el sentido de sacarlo del código penal y reglamentarlo en la ley de salud para hacerlo un servicio se salud pública 2) La lucha contra todas formas de violencia, y 3) La defensa de los derechos sexuales, que en ese momento eran los derechos de la diversidad sexual. 

Entonces ¿Cómo me defino? Como una feminista a quien estos tres temas le son fundamentales. 

¿Cómo es ser feminista en el mundo de la política? ¿Con qué te has enfrentado? 

En ese momento nuestra relación con la izquierda era complicada porque nos definíamos como mujeres de izquierda, pero no necesariamente la izquierda ha sido abierta a estos temas, sobre todo en la legalización del aborto. El feminismo ha logrado mucha legitimidad, el movimiento feminista logró un espacio y consiguió mucha credibilidad, fue un movimiento que asumió muy claramente que había que construir encuentros, un leguaje de encuentros, porque necesitábamos sumar a muchos más en nuestro proyecto. 

Uno de los movimientos más rejegos a hacer una alianza con el movimiento feminista ha sido el movimiento por los derechos humanos, porque ese movimiento viene de lo que fue la teología de la liberación, que está muy ligada al pensamiento religioso cristiano. Siempre había una separación entre ambos y no hallaban un encuentro, pero en algún momento lo encontramos. 

Las izquierdas, con excepción yo creo de la trotskista, no tenían un punto de encuentro con el feminismo. Yo en algún momento fui trotskista, por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fue precisamente por su posición más clara ante los derechos de la diversidad sexual y el aborto. Yo fui integrante por seis años del PRT y forme parte de una camada de mujeres trotskistas; no veíamos un encuentro con otras corrientes, como con los moístas, que siempre fueron conservadores. 

En este momento una definición de ser de izquierda es estar de acuerdo con estos dos planteamientos (matrimonio igualitario y aborto), lo cual a mí me parece un triunfo del movimiento feminista, y aún más de una ganancia en el terreno de la población en general, donde estos temas se han ganado un espacio, se debate el tema permanentemente. 

Desde tu experiencia ¿Cuáles consideras que son los temas pendientes en materia de reconocimiento de los derechos de la población LGBT? ¿Qué vacíos crees que existen? 

Me parece que todo el tema de salud, sobre todo de frente a la problemática de salud que viven las mujeres trans y los hombres trans. Ahí no tenemos todavía servicios, no tenemos una inversión pública adecuada; en la ciudad de México, como en todo el país, las mujeres transexuales tienen un promedio de vida de 40 años, mientras que las mujeres que biológicamente nacemos con una identidad femenina tenemos un promedio de edad de casi de 70 años. Esa diferencia habla de algo que es inequitativo, que es injusto, no estamos poniendo atención a eso; y si reconocemos el derecho a la identidad, entonces debemos ser congruentes con todo lo que eso implica. 

Todo el tema de salud es algo que no estamos atendiendo bien, tenemos que atenderlo, hay mucha ambigüedad. En la Ciudad de México va a haber repercusiones en esta materia, la reforma a la Ley de Salud General sobre la objeción de conciencia es un tema que desde esta ciudad tenemos que debatir y tratar de echar abajo, porque me parece que se piensa que la objeción de conciencia es sobre el aborto, pero la interrupción del embarazo no está legalizada, por lo tanto es un tema que atañe a la discriminación, a la homofobia, al racismo, creo que como tema central veo eso. 

La Coalición Mexicana LGBTTTI+ tiene 7 ejes, y posiblemente muchas de las propuestas concretas de la coalición hacen falta. Cuando estuve en la Secretaria del Trabajo hicimos por dos años consecutivos una feria del empleo para personas de la diversidad sexual. El convencimiento a empresas para contratar a personas LGBT es otro tema pendiente, sobre todo para las mujeres y hombres trans, porque un hombre gay o una mujer lesbiana no necesariamente son vistos como tales. Se trata de plantear a las empresas el tema de ofrecer empleo sabiendo que la persona que contratan es parte de la comunidad LGBT. 

Ese tema me parece central ¿Cómo vamos a desterrar la discriminación por apariencia o por identidad de género? Que realmente las empresas contraten solamente con base en los talentos y empecemos a ver formas de contratación donde una vez que la empresa elija a la persona, se corra la cortina y vea cómo es esa persona sin prejuicios. 

Hay mucho que hacer en materia de seguridad social, incluso en el territorio de la Ciudad de México, porque hay cosas que son de competencia federal, y en ese caso el tema de la seguridad social está pendiente. 

Habría que revisar la agenda de la Coalición Mexicana LGBTTTI+ y revisar los puntos específicos importantes, como la participación política… liderazgos LGBT que lleguen al congreso, liderazgos que puedan llegar a tener una vocería, que tenga una voz propia en el movimiento. A mí me parece que los movimientos deben de representarse a sí mismos, eso reclamamos nosotros, me parece que los movimientos deben tener su propia voz. 

¿Su agenda legislativa incluirá los temas de la diversidad sexual y de ser así qué propuestas tiene en mente para impulsar? 

Absolutamente, y además el Estado laico, porque para que esto suceda necesitamos seguir reforzando la legislación sobre el Estado laico, pero se quedaron varias cosas en el tintero, como una definición de laicismo, porque a veces se entiende al laicismo como libertad de culto y no es solo eso. 

Lo más importante no es la libertad de culto, eso ya lo damos por sentado, el Estado laico en su definición promueve la no discriminación y la igualdad; es decir, no vamos a avanzar sino se define el laicismo, que no quede duda de que el Estado tiene la responsabilidad de tomar decisiones, de hacer justicia, de invertir sus recursos públicos para garantizar la no discriminación y la igualdad a partir de la visión del Estado laico. 

Vamos a hacer varias y varios quienes podremos hacer un frente por el laicismo en el Senado y la Cámara de Diputados. 

El tema del aborto es un tema local, compete a los estados, con la constitución no tenemos ningún problema porque la constitución no dice que se protege la vida desde la concepción, lo dicen las constituciones locales. ¿Por qué es importante abordarlo desde el senado? Porque el senado representa a la república, finalmente desde el senado se debate con la república y se debate también con los estados y sus constituciones. Esto sí hay que hacerlo y hay que ver si lo logramos junto con los grupos feministas que quieren modificar los códigos penales en los estados para que el aborto no sea tratado como un tema de delito y criminalización de las mujeres. 

En cuanto a matrimonio igualitario, muchas personas han hecho amparos a la luz de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Nación, el problema es que hay que contratar un abogado y necesitas pagar; entonces, para hacer efectivo lo que dice la Corte tiene que haber una pareja que se decida, que sea valiente y sobre todo que tenga dinero, por ello hay que trabajar para que los códigos civiles sean reformados en materia familiar en los estados. Como es un asunto de la federación me parece que desde el senado podríamos impulsarlo; además, son seis años y eso te permite hacer algo a más largo plazo. 

Sí, hay un sector conservador fuerte, pero hay una buena parte de la ciudadanía que está más educada en cuanto al respeto de la diversidad. Me parece que hay más acuerdo sobre el matrimonio igualitario que sobre el aborto, pero bueno, hay que aprovechar las ventanas de oportunidad. 

¿Qué opinas de este aparente desdibujamiento de las ideologías políticas en las alianzas que se establecieron en las elecciones del 1 de julio, en donde tenemos coaliciones entre partidos considerados de izquierda y partidos de derecha como sucede en las alianzas Por México al Frente (PAN, PRD. MC) y Juntos Haremos Historia (morena, PT y PES)? 

Me parece que en este momento en el país hay una pluralidad muy grande y por eso ya nadie está solo y todos fueron en coalición, pero por eso estas coaliciones tienen grandes acuerdos y en esos acuerdos no se está en contra de estos temas, simplemente no aparecen. 

Tanto en la coalición de Por México al Frente como en Juntos Haremos Historia (En el PRI no porque se reunió con el Frente Nacional por la Familia y firmó los compromisos) la cuestión es que dejemos la libertad de cada organización y de cada partido respecto a estos temas. Un ejemplo sobre esto, y que a mí me gusta mucho, es cuando se votó la objeción de conciencia en el Senado, ahí las cosas vuelven a su lugar natural: morena, PRD y MC votan en contra, mientras que el PRI y el PAN votan a favor, entonces se reacomodan las coaliciones. 

Mientras las cosas sean así, está muy bien. Es decir, estar en coalición con otra organización con posiciones más conservadoraa no significa que claudiques en tus posiciones, se vale hacer coaliciones en unas cosas y en otras cada quien sigue su camino. 

En la coalición de Por México al Frente hay cuatro aliados, tres son partidos políticos y el otro es Ahora, una red de defensa de derechos humanos. Tres de las partes que conforman esta coalición estamos a favor de la despenalización del aborto y a favor del matrimonio igualitario, solamente el PAN no. Somos tres que sí y uno que no, entonces me parece que ahí está el acuerdo. 

Además, lo que se logró con el candidato Ricardo Anaya es una postura clara, Andrés Manuel está diciendo “Lo mando a consulta”, mientras que Anaya está diciendo “Estoy a favor de la vida, pero no quiero que se criminalice a las mujeres”… ¡Perfecto! Eso para mí en buen castellano es “sácalo del Código Penal”; es decir, despenalicémoslo y vamos a ponerlo en el Código de Salud y verlo como una problemática de salud y no como una de criminalidad. 

Respecto al matrimonio igualitario Anaya dijo: “Yo estoy a favor de la familia natural, pero esto decidió la Corte y yo respeto eso, por lo tanto no hay ninguna discusión”. Anaya no manda el tema a referéndum ni lo va a echar para atrás. Hay que respetar la última decisión de la Corte. 

No se trata sobre si estás de acuerdo o no en estos temas, mucho menos como funcionario público, lo que tú pienses es tu vida y no importa. Lo que tú tienes que hacer es cumplir tu obligación dentro de un Estado laico para tomar estas decisiones y sobre todo si la Corte ya lo manifestó. Claro, la modificación de los códigos locales en los estados no depende del presidente, eso ya tocará a las ciudadanías locales. Nosotros en ese acuerdo estamos bien, el candidato de Por México al Frente no va a firmar el compromiso por la familia del Frente Nacional por la Familia. 

¿Qué les dirías a los votantes que nos preocupan los derechos sexuales para que confíen su voto por el Frente, específicamente por Movimiento Ciudadano, que es el partido que representas? 

Primero que Movimiento Ciudadano es una organización política que está muy clara en esta agenda, no gay ambages, ni en personas ni en el Frente como tal. Aquí directamente Dante Delgado, que es el presidente nacional, recibió a la Coalición Mexicana LGBTTTI y nos comprometimos con la agenda de esa coalición. 

Hay candidaturas en el Senado, y sobre todo en la Ciudad de México con Xóchitl Gálvez y Emilio Álvarez Icaza, que están totalmente de acuerdo con esta agenda. 

Yo soy el primer lugar de la lista para llegar al senado… yo les diría que aquí no hay duda, que aquí hay un compromiso con esta agenda, que vamos a trabajar con ella, nuestras vidas lo garantizan, pues es lo que hemos hecho y seguiremos haciendo. 

Queremos hacer que lo que existe en la Ciudad de México no sea una excepción, queremos realmente que el país pueda transitar por esto, y lo que hay que hacer es apostar por las propuestas más congruentes con estos principios. 


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